HIJOS DE FRUTA
HIJOS DE FRUTA Colina abajo rodaron los frutos amargos de la Almendra. Colina abajo rodaron, quedo arriba un decorado una urbe –casi- muerta. Domesticada la Señora sus albas nalgas enseña para escandalizar beatos para burlar azules penas. ¿Quién no quedó con el culo al aire? ¿Quién no enrojeció sus posaderas, cediéndolas a botas marciales ofreciéndolas en almoneda? ¿Quién? ¿Quién no se asentó en ellas provocando con placer tonante, sinfónica ventolera? Colina abajo rodaron haraganes, meretrices,: clérigos, sayones, mercaderes, piojos resucitados, cualquieras… Mas todos, Hijos de Fruta, Hijos de Fruta eran. Semillas escupidas, deglutidas, regurgitadas. Frutos secos, amargos frutos hijos de fruta amarga: la del Norte Atenas. Rodaron, huyeron, volaron, colina abajo… poetas, artesanos y locos quedaron en ella. ...