PERPETUA REVISABLE
PERPETUA REVISABLE Nada muere del todo. Pregúntale a esa estrella, pregúntale a esa luz que nos llega desde un pasado inmemorial. Nada muere del todo. Nada retorna del todo a la nada. Nada acaba definitivamente ahogándose. Flota, resurge, vuelve, aniquila las fronteras temporales volteando nuestras seguridades, reduciéndonos a un instante, una pausa, una luz, un delirio, a inquietud anhelante, desmontándonos el escaparate, reduciéndonos a saldos, derribándonos de nuestro inseguro y sagrado pedestal. Nada muere del todo. Nada acaba por agotarse: el abismo y el espacio, la rabia y la esperanza, la ilusión y la penalidad. Nada eternamente arde nada tan eficazmente se deshace: fuiste, eres, serás. Raúl Sánchez Alegría 25 de mayo de 2020