CONGA
CONGA Venía de una saga de trabajadores solitarios. De labriegos niños, de artesanos orgullosos recluidos en galerías soleadas. De pilotos irreductibles al escamoteo, a la trampa. Venía de una larguísima inmensa saga. Cuando llegaron los halcones cuando las palomas, los patos y las gallinas aterrorizados estaban, él levantó el vuelo: conocían la música pero ese son, tanto él como sus muertos, ese, no lo bailaban. Raúl Sánchez Alegría 22/7/20