miércoles, 28 de octubre de 2015

UNA VELA A SAN ANTONIO



UNA VELA A SAN ANTONIO


Como toros embolados
desnudos ante las bayonetas
sin abrigo, ni sustento
esperando blancas palomas
ígnea inspiración,
infusa ciencia….
azuzados, segados, solos…
así nos arrojan, así nos dejan.

Y tú me reprochas,
y tú me recriminas,
y tú me desprecias,
mientras te consuelo,
mientras te cubro,
mientras te grito,
mi soledad, tu vacío
nuestra miseria.

Entre unos y otros
-desesperado-
contemplo
traiciones y flaquezas.

Mientras esto escribo:
otra fábrica echa la reja.

¡Proletarios de mi calle uníos!
la tormenta lejos de amainar, arrecia.

Uno vela en San Antonio

y el médico palos se lleva.